Historia
El hombre a través
del tiempo
La historia de la humanidad es, en buena parte, la historia de los hombres que eligieron ser más de lo que las circunstancias exigían. Tres momentos en que esa convicción tomó forma definitiva.

Grecia Clásica · S. V a.C.
El ideal del kalós kagathós
Los griegos no separaban la belleza física de la excelencia moral. El hombre completo era aquel que cultivaba el cuerpo en el gimnasio y el espíritu en la filosofía. Sócrates, Platón, Aristóteles: todos entendían que la virtud no era un accidente, sino el resultado de un esfuerzo consciente y sostenido.

Roma · S. II a.C. — S. II d.C.
Virtus como fundamento de la República
Para los romanos, virtus era inseparable del deber cívico. Cicerón la definía como la disposición del alma conforme a la razón. Marco Aurelio la practicaba cada madrugada antes de que el mundo se despertara. No era un ideal abstracto: era una exigencia cotidiana que debía demostrarse en el foro, en el campo de batalla y en el hogar.

Renacimiento · S. XV — XVI
El hombre universal
Leon Battista Alberti lo formuló con claridad: el hombre puede hacer de sí mismo lo que quiera. El Renacimiento recuperó la convicción clásica de que la excelencia humana era alcanzable mediante el estudio, la disciplina y la voluntad. Leonardo, Dante, Maquiavelo: hombres que se forjaron a sí mismos con una ambición que no conocía límites cómodos.
Virtus · Editorial N° 01
Valores